miércoles, 16 de abril de 2014

La Música del Vi

El pasado 31 de marzo tuvo lugar una nueva edición de  "La Música del Vi", un esperado y exclusivo evento bianual organizado desde el año 2000 por Vila Viniteca en el cual se dieron cita más de 160 prestigiosas bodegas tanto nacionales como internacionales.  Se celebró en la Casa Llotja de Mar, uno de los edificios más emblemáticos de Barcelona.


A pesar del marcado carácter profesional del evento tuvimos la gran oportunidad de acudir y disfrutar del magnífico entorno y de algunos vinos que, de otro modo, quedarían bastante lejos de nuestro alcance.  Los diferentes salones y espacios que conforman este majestuoso edificio estaban llenos de expositores que presentaban sus últimas novedades y añadas bajo una impecable organización por parte de Vila Viniteca.

Fue mi estreno en La Música del Vi y he de confesar que quedé tan fascinada por el ambiente que allí había como por los vinos que tuve la ocasión de degustar.  Entre Sauternes, Gewurztraminer y demás maravillas también descubrí Grappas espectaculares y un Calvados muy especial.  En la planta superior estaba ubicada la degustación de quesos, la cual visitamos a última hora a la vuelta del descanso que hicimos para salir a comer, ya que el evento había comenzado sobre las once de la mañana y duraba hasta bien entrada la tarde.

No voy a extenderme con las explicaciones.  Ya que una imagen vale más que mil palabras aquí os dejo unas cuantas, tanto del entorno como de mis hallazgos y reencuentros con mis vinos favoritos. Espero que os guste mi visión particular de La Música del Vi 2014. 































Os recomiendo que visitéis el álbum de Flickr de Vila Viniteca donde se refleja con todo lujo de detalles este gran evento cuya próxima edición será en marzo del 2016.

Gracias por leerme y hasta pronto.




domingo, 6 de abril de 2014

Minamo Barcelona

Para mí cada día es especial, pero éste lo fue un poco más.  Era mi cumpleaños y mi marido me sorprendió llevándome a comer a Minamo Barcelona donde disfrutamos, como bien dice en su web, de una experiencia culinaria excepcional en un escenario espectacular.  Lujo asiático elevado a la máxima potencia en el corazón de Barcelona, esto lo digo yo.

Desde la exquisita cocina hasta el mágico entorno creado por las majestuosas mariposas Morpho, cualquier detalle está pensado para que el cliente se sumerja en un mundo fantástico desde el momento en que cruza el umbral.  Y si algo tengo que destacar -si ello es posible entre tanta perfección- es el trato recibido por parte de todo el equipo: correcto, atento y detallista, pero cercano al mismo tiempo.  Algo no tan fácil de conseguir y que te hace sentir único y especial.

Minamo Barcelona no tiene carta y ofrece dos menús de degustación: el de almuerzo, que fue el nuestro, y otro por la noche totalmente diferente en el cual se descubre la auténtica esencia del restaurante con un espectáculo para todos los sentidos.  Para mediodía es recomendable hacer reserva, para cenar es obligatorio.     

Así es Minamo a mediodía, por la noche todo cambia.  A la izquierda
la gran pared acristalada nos separa de las mariposas, aunque alguna

de ellas se escapa para hacernos compañía mientras comemos

Mesa montada con todo lujo de detalles.  Servilletas guardadas
en cajitas, cubiertos y platos de presentación espectaculares

Las mariposas se alimentan de fruta: piña, naranja, plátano y kiwi son
sus favoritas.  Detalle de las pupas o crisálidas 

La majestuosa mariposa Morpho de Costa Rica

Cuando despliega sus alas el espectáculo es increíble

Mojito japonés en una original mezcla de texturas como aperitivo

Mini-bol de caldo Dashi con cigala y picatoste de anguila ahumada

Tataki de bonito con aguacate, caviar de salmón salvaje y salsa Ponzu

Yakisoba.  Fideos con bogavante

Brochetas de pollo Teriyaki y espuma de boniato 

El momento más deseado por nosotros: la selección de Sushi y Sashimi.
Esperábamos un platito para cada uno y... ¡comenzó el festival!

Sashimi de atún rojo, salmón salvaje de Alaska y lubina.  La lubina estaba
presentada junto con el limón a modo de pétalos formando una vistosa flor

Nigiris de atún bluefin, salmón salvaje y langostino.  California roll de gamba
en tempura, tekka maki de atún y tempura maki de salmón y mango

El sushi estaba servido sobre una bandeja de cristal.  Sin palabras...

Descubrimos que el wasabi no sale siempre de un tubo como la pasta de dientes.
Esto es raiz fresca de wasabi, la cual se ralla al momento con un rallador especial

de piel de tiburón para conseguir la textura perfecta para este preciado condimento

Una delicia de mango da paso al postre

Semi-frío de plátano y fruta de la pasión, cremoso de naranja y espuma de coco

Un gran detalle por su parte fue sorprendernos obsequiándonos con esta delicia,
no incluida en el menú, mientras sonaba de fondo una sutil música de cumpleaños

Después de haber disfrutado de tanta exquisitez, aunque parezca
mentira aún nos quedaba un hueco para algo tan especial.  ¡Gracias!

Petit Fours como punto final de esta gran degustación

Nos decidimos por una botella muy especial para acompañar el menú y por
té verde para rematarlo.  Nos obsequiaron con licores y un precioso abanico


Aprovechando que estábamos en  "petit comité"  mantuvimos una agradable charla con José Luis Cases, su director, en la que nos desveló parte del misterio de sus cenas tan especiales e incluso nos hizo una pequeña demostración práctica de los diferentes ambientes y efectos creados durante las mismas.  Pero no pienso desvelarlo aquí, eso lo guardamos en nuestra memoria a la espera de poder disfrutarlo en directo en otra ocasión. 


Y si habéis llegado hasta aquí...  ¡va por vosotros!


Gracias por leerme y hasta pronto.




martes, 1 de abril de 2014

Pan blanco básico. Receta con panificadora

La panificadora se ha vuelto un electrodoméstico imprescindible para mí.  Hace años que elaboro el pan en casa y sólo acudo a panaderías artesanas muy de tarde en tarde, cuando tengo algún capricho especial.  Tengo una Moulinex Home Baguette la cual lleva un práctico accesorio que permite hacer cuatro barras tipo bocadillo, además del molde convencional.

Las recetas para hacer pan, tanto en panificadora como de forma manual, son siempre orientativas ya que hay múltiples factores implicados: temperatura, humedad ambiental, calidad de la harina, tipo de levadura...  Observando y experimentando conseguiremos  -si no es ya al primer intento-  dar rápidamente con la receta perfecta adaptada a nuestras necesidades.

Hace un tiempo publiqué una receta de pan de aceite de elaboración mixta y hoy os propongo, para comenzar esta sección, un pan blanco básico elaborado totalmente en panificadora.


Ingredientes:

270 gr de agua (yo utilizo mineral), 30 gr de aceite (oliva sabor suave o girasol), 8 gr o una cuchara medidora pequeña de sal, 500 gr de harina de fuerza (utilizo Harimsa), 1/2 cubito de levadura fresca Levital o una cuchara y media pequeña de levadura en polvo de panadería.

Elaboración en panificadora:

Ponemos todos los ingredientes en el molde, primero los líquidos y luego los sólidos.  Siempre se acostumbra a aconsejar esto, aunque yo lo he hecho también al revés y no influye en el resultado final.  Si la levadura es fresca, desmenuzarla con los dedos y añadirla al agua.  Si es en polvo, añadir junto con la harina.

Programa 1, tostado medio (opcional), peso 750 gr.  La duración total del proceso es de 3h 15m.


Si la proporción entre sólidos y líquidos es la correcta, al cabo de un par de minutos de amasado el aspecto de la masa será así.  Si hay harina suelta o en grumos secos habrá que ir añadiendo cucharaditas pequeñas de agua hasta conseguir la textura adecuada y recordar la cantidad para modificar en nuestra próxima receta.  Si por el contrario hay exceso de ingredientes líquidos, iremos añadiendo harina y tomaremos nota de la cantidad.

La panificadora amasa, fermenta y hornea.  Cuando el programa llega a su fin hay que desmoldar, con cuidado de no quemarnos, y dejar enfriar.  Este es el aspecto de mi pan blanco casero.


Consejos:

El retirar las aspas de amasado una vez el pan ya está horneado puede resultar un problema, además de que el agujero que dejan es enorme y nos destroza varias rebanadas.  Lo que hago siempre es calcular el momento exacto del programa en que la panificadora realiza el último amasado y ya pasa a la fermentación y posterior horneado.  Es entonces cuando retiro las aspas y vuelvo a colocar la masa en la cesta para que siga con el proceso.  De este modo sólo quedan dos agujeritos en el pan y no dos boquetes.  En la foto se puede observar.

En el programa 1 para un peso de 750 gr retiraremos las aspas cuando el reloj indique 1h 45m.
En el programa 1 para un peso de 1000 gr retiraremos las aspas cuando el reloj indique 1h 50m.

Se puede cambiar el aceite por mantequilla para darle un toque diferente. 

Si añadimos una cucharadita de azúcar a los ingredientes conseguiremos una corteza más crujiente y dorada.

Es totalmente normal que la parte superior del pan quede un poco más blanca.  Si nos importa tanto el aspecto de nuestro pan, podemos solucionarlo cubriendo con un paño la tapa de la panificadora durante los cinco últimos minutos de cocción.

Recordad que cada panificadora es diferente pero el pan siempre sale bien, sólo hay que dar con la receta adecuada.  Yo misma tuve que adaptarlas al cambiar mi antigua panificadora por la actual. También si cambiáis de marca de harina, aunque sea igualmente de fuerza.  Todo influye...

Gracias por leerme y hasta pronto.




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